domingo, 21 de septiembre de 2008

20.000 euros


El diario británico "Telegraph" publicó hace unos días un reportaje que recogía los veinte mejores montajes fotográficos que han aparecido en los últimos años en diversos medios de comunicación, ya sean escritos o digitales. Por cortesía del Photoshop, allí estaban recogidas, entre otras, imágenes magistralmente trucadas de unos submarinistas a punto de ser devorados por un colosal tiburón, al primo del escualo atacando un helicóptero en pleno vuelo o, quizás la que más dudas ha suscitado acerca de su carácter amañado, la que recoge al unicelular de George Bush siguiendo atentamente la lectura de un libro colocado al revés en sus manos.

Al parecer, es intención del diario hacer este reportaje con periodicidad anual. Por eso, cuando hace unos días, vi el cartel que recoge la fotografía que acompaña esta entrada en la Parroquia de Tomás Moro, en Majadahonda, intenté ponerme en contacto con ellos para que la incluyeran en la edición del año que viene. Pero, por increíble que parezca, no se trata de un montaje.

Helmut Newton y yo nunca coincidimos en clase y eso se nota en la pésima calidad de la instantánea. No obstante, creo que el mensaje se lee con facilidad. Sobre una imagen de la parroquia a medio construir, se puede leer el siguiente mensaje: "Tenemos que pagar 20.000 € mensuales del préstamo. ¡Necesitamos tu suscripción!" No me he puesto a hacer números, pero, para semejante cuota, debe tratarse de una deuda considerable.

Eso sí, hay que reconocer que, como ocurre en las películas de gran presupuesto, cada euro gastado en la obra luce con descaro: diseño vanguardista y contenido en el recinto, capillas separadas por enormes paneles acristalados e insonorizados, madera de primera calidad en todo el suelo, bocas de ventilación y/o calefacción bajo los asientos, servicios para los feligreses, etc, etc. Reparar, lo que se dice reparar en gastos, han reparado poco. Y, en realidad, eso me parece bien, por mucho que se pasen el seminal tema de la austeridad y la pobreza tan arraigado en sus principios por el mismísimo arco del triunfo. Con su dinero, cada uno hace lo que quiere. El problema es que, por lo que parece, no disponían del suficiente.

Y bien está que uno pida lo que necesita para sobrevivir a aquéllos en quienes confía o, como en este caso y mejor dicho, a aquéllos que confían espiritualmente en ellos, pero mucho me temo que no es la necesidad, en esta ocasión, lo que ha llevado a esta gente a apelar a la conciencia de sus fieles para colocar los cimientos de este delirio de grandeza. Del mismo modo que Jesús expulsó a los mercaderes del templo, no tengo dudas de que, esta gente pondría de patitas en la calle a un mendigo que en sus inmaculadas y modernas instalaciones, como decía el gran humorista Eugenio en uno de sus chistes más celebrados, pidiera a los que por allí recalan, solomillo en lugar de limosna con la excusa de ser aquél el día de su cumpleaños.

Poca diferencia veo en el carácter gratuito e insolente de ambas peticiones. Ambas me parecen excesivas, indecentes y corruptas de raíz. Y, si alguna existe, es que el indigente no tiene fe a la que apelar perversamente y, por tanto, nunca logrará lo que busca, cosa que, por lo visto si han conseguido los que vienen reuniendo esos 20.000 € mensuales, a los que, sin ser demasiado piadoso, es fácil imaginar no pocos fines mejores a los que ser destinados.

19 comentarios:

Faria dijo...

Amén (nunca mejor dicho).

Es una de las bastantes incoherencias de la Iglesia... En mi casa hay mucho voluntario de Cáritas, y sabemos cómo tratan de convertir un duro en seis pesetas para pagarle el alquiler a la típica ancianita cuya pensión no le da ni para comer... y claro, luego ves estas cosas, y te preguntas cómo es posible que bajo el mismo manto se escondan realidades tan diferentes. En fin.

Tarquin Winot dijo...

En mi opinión, Faria, el fenómeno religioso se puede vivir como los toros: o en la arena o desde la barrera, donde están confortablemente apoltronados los de esta parroquia.

Profesor Moriarty dijo...

Yo de ser el parroco estaria bastante tranquilo. No me imagino a la autoridad expropiando la iglesia por miedo al castigo divino.. bueno... esta por ver..

Lo cierto es que soy mas ateo que el bigote de Stalin pero el negocio que tiene montado la iglesia cristiana es insuperable. En este caso, con tanto dinero malgastado en un templo cuando hay tanto necesitado es ya por si mismo contrario a lo que enseña Jesus y la biblia. Las llamas del infierno deberian estar saliendo por las cristaleras de tan extraordinaria obra, devorando todo a su paso.
¿Es una religion elitista? ¿El Vaticano (o quien corresponda) tiene en mente a los misioneros que pelean diariamente en remotos lugares dando su vida en ayudar al projimo al raso? ¿Exactamente de cuantas cuotas de 20.000 euros estamos hablando?

No me extraña que algunas virgenes lloren sangre, aunque yo apelaria a Dios a que lloraran diamantes que con estos "vicios" les vendria mejor.

Saludos ;)

El brujo dijo...

Ante el vicio de pedir está la virtud de no dar.

¿No decía eso el refrán?

Tarquin Winot dijo...

Parece mentira que los dos extremos que mencionas, Profesor, pertenezcan a la misma fe. Hay mucho ciego en ese bando.

El problema, mi estimado Brujo, es que, tal y como lo piden, apenas dejan hueco para maniobrar a sus fieles, que se ven presionados donde no debieran para que el párroco en cuestión tenga un despacho más bonito.

Sach dijo...

Como no conozco el caso en primera persona puede ser que me equivoque, pero no se puede meter en la misma hormigonera de esta obra a la Iglesia como institución y a esta "santa" parroquia. El dineral que se ha gastado o malgastado no ha salido de la Iglesia, sino de los bancos que le han concedido a ese señor párroco el dinero (probablemente al margen de la comunidad cristiana) Vamos, que el dinero que ha levantado semejante Torre de Babel no es el que iba a ir destinado a llenar bocas en el tercer mundo.

Ahora, no te quito razón en que hay algunos (quizá demasiados) que no obran como deberían y aprovechan determinadas situaciones para su beneficio personal (aunque, bien pensado... ¿esto no sólo ocurre con la Iglesia no? creo recordar que hay por ahí algún que otro político, constructor, famosillo, abogado/juez, policía, doctor,.... que también hacen lo mismo)

En fin, que sin ánimo de crear polémica, o sí que a Tarquin le gusta, no creo que "el negocio que tiene montando la Iglesia Cristiana sea insuperable, sino que hay corruptos y aprovechados por todos lados

Princesa Septembrina dijo...

Sigo sin entender que la religión o lo espiritual o como quieran llamarlo no pueda ser únicamente algo ÍNTIMO y PERSONAL.

cosmic girl dijo...

jijijijiji... ¡hola, chato!

Tarquin Winot dijo...

A los del banco en cuestión también hay que darles de comer aparte, Sach. El tema está en que llegado el caso, la iglesia tiende a tocar la cartera de sus fieles haciéndoles ver entre lineas que es su deber y no su derecho, el colaborar en su sostenimiento, lo que, por sí ya daría para otra entrada. La polémica siempre será bien recibida en esta casa.

La religión siempre lo es, Princesa (¿o debería llamarte cosmic girl? Jejejejej). Quienes la administran e interpretan son los que suelen pervertirla. Corro a tu recien inagurado rincón que añado a favoritos de manera inmediata.

Otis Driftwood dijo...

Si Dios existiera, no existirían Ramoncín ni Julio Médem.

cosmic girl dijo...

¿Os imagináis a Bud Spencer repartiendo y Ramoncín recibiendo?? mmmmh...

Sach dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juan Francisco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sach dijo...

Correcto Tarquin,la Iglesia "exige" a sus fieles al igual que el Club de Fútbol a sus abonados, los políticos a sus afiliados, las empresas a sus inversores... lo que no entiendo es por qué escandaliza. Ojo, que no digo que esté bien, lo espiritual y lo material no suelen hacer buena mezcla. Sólo que hay un morbo especial en estos asuntos. Parece que haya recompensa por sacar a la luz temas que ensucien a la Iglesia, cuando en la mayoría de ocasiones no dejan de ser "errores" (por decirlo de forma suave) individuales de personas que trabajan para la Iglesia

Y respondiendo a Otis sin dejar el tema divino: "De todo ha de haber en la viña del señor" Aunque un buen escarmiento por parte del señor Spencer o de su amigo Hill sí que le daba yo a Ramoncín
(me permito el link si no es molestia para explicar mejor el motivo de la paliza y que no se me acuse injustamente)

Marta dijo...

Hola!! Ojala pudiera tener esa mentalidad ("El éxito comienza en la voluntad del hombre") todos los días, me falta creermelo todos los días. no puedo evitar perder la fe en mi, sé que esto es un camino difícil, pero si algo tengo es constancia, me falta seguridad. a parte tengo sensación de no estar estudiando bien, no subo de 4 temas a la semana y canto muy mal! en fín un saludo!!! y poco a poco se hace el camino! :) gracias

Marta dijo...

Hola!! Ojala pudiera tener esa mentalidad ("El éxito comienza en la voluntad del hombre") todos los días, me falta creermelo todos los días. no puedo evitar perder la fe en mi, sé que esto es un camino difícil, pero si algo tengo es constancia, me falta seguridad. a parte tengo sensación de no estar estudiando bien, no subo de 4 temas a la semana y canto muy mal! en fín un saludo!!! y poco a poco se hace el camino! :) gracias

Tarquin Winot dijo...

....., ni César Vidal, Otis. ¿Qué más pruebas son precisas?

Bucólica imagen, Cosmic. Muy sugerente.

Completamente de acuerdo, Sach, y así lo digo en la entrada. El problema es que la Iglesia juega aquí con dos barajas, la espiritual y la material, a la que los partidos políticos o los clubes de fútbol no tienen acceso. Además, en ocasiones, juntan las cartas de ambos mazos y las reparten con intencionalidad sospechosa.

Bienvenida, Marta. No te deseperes. Hazme caso, conozco el tema de cerca y es un proceso largo y lento, pero constante. Ánimo.

jotaeme dijo...

Escribí esto hace un tiempo, y lo reciclo por aquí porque sí, porque hoy es jueves.

Desde que el hombre se convirtiera en urbanita, un ciudadano paga sus impuestos y con ello lo que hace es alquilar servicios esenciales como la defensa exterior, la sanidad, la justicia y la policía, entre otros. El Estado es deudor esencial de esos servicios frente a los ciudadanos.

El ciudadano que paga al Estado, tácitamente acepta restringir su libertad que queda decididamente condicionada por un código de normas y leyes que marcan qué es admisible y qué no lo es desde la única perspectiva de lo que resulta convivencialmente oportuno.

Así pues, la libertad del ciudadano queda voluntariamente constreñida al acatamiento de unas normas de convivencia que se juzgan de mínimo necesario para asegurar las libertades propias y ajenas.

Muchos seres humanos en cambio, consideran oportuno castrar su libertad aún más allá de ese suelo común, y han resuelto adherirse ya sea por inercia no reflexionada o por convicción a algún tipo de credo religioso (los hay para todos los gustos).

El denominador común de cualquier credo religioso es que trabaja desde la perspectiva de contraprestación-recompensa.

*La contraprestación viene marcada por un catálogo moral de conductas bien restringidas bien a favorecer; ejemplo de las primeras unos no pueden comer cerdo, otros no pueden tener sexo hasta el matrimonio y aún en él, sólo podrían realizarlo bajo la premisa de obtener descendencia; ejemplo de las segundas, otras religiones piensan que es estupendo considerar a las mujeres como propiedades desechables, y alguna otra directamente considera que lo mejor es acabar con el pensamiento diverso, matando a los que pertenezcan a un club religioso distinto.

*La recompensa es una eternidad colmada de angelotes regordetes que tocan la trompeta, un harén de mujeres viciosas, una reencarnación en algún animal, una visita a un planeta lejano con una raza alienígena superior… para todos los gustos.

Al profesar una religión, uno castra dramáticamente su libertad.

Nada que objetar.

Simplemente, por favor, no pretendan universalizar sus religiones con los demás, déjennos tranquilos y no pretendan salvarnos; limiten sus vidas cuanto quieran pero dejen la de los demás como está, muchas gracias, consideren que los demás, igual y a diferencia de algunos, sí que somos felices sin necesidad de acotar aún más nuestras posibilidades de disfrute en la vida.

JM

Tarquin Winot dijo...

Has tardado en aparecer, Jotaeme, pero ha merecido la pena. Nada que objetar a lo dicho. Lo siento, me encantaría disentir para dar carnaza, pero ya sabes que siempre he sido un mal abogado y me cuesta defender aquello en lo que no creo.