domingo, 14 de septiembre de 2008

Placido Domingo para un puñetero lunes


Aunque el ego le juega a veces malas pasadas y le lleva a grabar esperpénticos discos de rancheras, a dar cuerpo al nuevo y alucinógneo himno del Real Madrid o a sentar las bases de engendros como Il Divo o The Ten Tenors con aquel infumable sacacuartos que fue el invento de los Tres Tenores, sería una tremenda injusticia no reconocer que Plácido Domingo ha sido uno de los tenores más importantes de la historia. De hecho y como recogió recientemente la encuesta encargada por BBC Music, el mejor, por mucho que mi rendida admiración por el gran Carlo Bergonzi al que ya hace unos meses rendí homenaje, aquí me lleva a no suscribir por completo el veredicto. Pero, es indudable que nos encontramos ante uno de los grandes.

Y no sólo por su voz que ya maravilló en su debut como barítono hace casi cincuenta años. Además de eso, nos encontramos con un actor de carácter, expresivo y especializado en papeles de hombres devorados por la pasión (el Canio de "Payasos" o su impecable Don José en ese torrente de emociones que es "Carmen"). Por si fuera poco, el hombre es, además, un más que solvente director de orquesta (la "Madame Butterfly" que protagonizó desde el foso del Teatro Real hace un año y de la que también di buen a cuenta en este rincón fue esplendorosa) y un verdadero todoterreno musical que nunca ha rechazado un reto, lo que le ha permitido enfrentarse a Verdi, Bizet, Puccini e, incluso a Wagner y Tchaikowsky, con lo que eso implica en cuanto a idioma, tesitura y expresividad vocal y física.

Septiembre es mes de buenos propósitos. Todos dejamos de fumar, rellenamos la ficha de algún gimnasio, enterramos los alimentos que más nos gustan (y que suelen coincidir con los menos beneficiosos para nuestro organismo) y empezamos alguna colección que, con toda seguridad dejaremos inconclusa. Este año no es una excepción y las tiendas se llenan con toneladas de cartón que encierran en un muro de plástico todo tipo de libros, piezas de construcción, vasos, muñecas y soldaditos de plomo. Entre todas,destaca la que Altaya ha dedicado a los grandes momentos operísiticos del gran Plácido. Algunos de los tesoros más grandes de la música del siglo pasado ( "Il trovatore", con Karajan a la batuta, "Carmen", junto a Elena Obraztsova, su incandescente interpretación en "Sansón y Dalila" junto a Olga Borodina) se encuentran agazapados en esos DVD que intentan hacerse un hueco en la desmesurada oferta de este incio de curso. Sería una pena dejarla escapar. Un poco de Plácido, cada lunes, ayuda a pasar la semana.

19 comentarios:

Faria dijo...

Recórcholis, se me escapó esta nueva entrada tuya ayer.

De ese coleccionable de Altaya, me interesa sobremanera el Don Carlo, que calculo se publicará dentro de unos once meses. Seguramente para entonces ya habré ahorrado para comprármelo sin tener que esperar hasta entonces. El "Trovatore" con Karajan es una pasada, sobre todo por Cossotto, una de mis Azucenas preferidas. Adoro a esa mujer, y el "Stride la Vampa" que se marca la señora es de antología.

Para mí Plácido es un tenor bueno, aunque no el mejor de toda la Historia (ahí la BBC patinó a base de bien, en mi humilde opinión). Creo que ha sido correcto en muchos papeles, aunque quizás no ha llegado a ser referencial en ninguno: le sobrepasan, con mucho, y como apuntas, el gran Bergonzi (tenor verdiano por excelencia, me encanta su Manrico), Kraus, Corelli, Wunderlich, del Monaco... y eso sin irnos muy atrás (Gigli, Fleta, Caruso...).

Con todo y eso, pienso que es injusto pasar por alto los muchos y buenos momentos que ha dejado escritos con letras de oro en el mundo de la lírica (como bien dices, su Sansón, su Don José -creo que te referías a ese papel de Carmen-, su Hoffmann y sus grabaciones de Zarzuela, por citar algunos ejemplos).

En suma, y perdón por el tocho, es un coleccionable interesante, que haría con sumo gusto si tuviera paciencia y dinero, y de no presentar esos rellenos de conciertos. Disfrútalo porque lo vale, y cuando la nena crezca se lo vas poniendo, que hay que asegurar el relevo generacional en el Real :)

Un beso.

Tarquin Winot dijo...

Olvidaba su Hoffman, Faria. ¡Qué grande!

En mi opinión, es algo más que correcto y, concretamente, los papeles de Don José (Gracias por sacar a relucir el gazapo. Corregido queda) y Sansón son dos referencias a seguir.

Me llama la atención comprobar que en tu lista de favoritos no incluyes al amigo Pavarotti, ¿olvido o voluntad propia?

No hay tocho alguno. Es un placer leer a alguien tan apasionado y con tanto conocimiento sobre el tema. Cuantas veces quieras, querida.

Aquilino Natillas dijo...

Canio le va mucho mejor a Claudio Bergonzi.

Disentimos con todas nuestras fuerzas.

Aquilino

Tarquin Winot dijo...

Y Claudio, ¿quién es? ¿El hermano de CARLO?

Faria dijo...

Hola de nuevo!

Pues no he incluido a Pavarotti por olvido (he citado a los que primero me han acudido a la mente, sin pretender ser exhaustiva).

Si confeccionara mi lista de veinte tenores como hizo la BBC, también habría incluido a Jussi Bjorling, y probablemente a algunos más. Hay tantos y tan buenos tenores que hay que meditarlo bien, pero en lo que no estoy de acuerdo con ese grupo de "leeding experts" es en el orden que les asignaron en la lista. Plácido, con sus virtudes -que las tiene, y bastantes-, no está por delante de ninguno a los que me he referido.

De todos modos, hay algo que siempre se le tendrá que agradecer, y es el haber popularizado el mundo de la ópera junto a Pavarotti y Carreras, porque gracias a esos conciertos de los tres tenores estoy yo ahora hablando de ópera contigo. Y eso se lo debo al Señor Domingo :)

Clan Natillas dijo...

No, no.

Su hermano no.

Era su primo, el mediano de los hijos de su tía por parte de padre.

Ese sí que cantaba bien.

Bueno, Carlo era un grandísimo, por supuesto, pero su primo, si no se hubiera dedicado a la industria química (agente de ventas de una farmaceútica) le habría dejado atrás.

Hale, verifique eso.

Agencia de prensa del clan

Tarquin Winot dijo...

A mi, por el contrario, Los Tres Mancebos me hicieron odiar la ópera por envarados, edulcorados y aburridos. Fue años despúes, en una apasionada conferencia sobre "La Traviata" a la que acompañé al que hoy es mi cuñado, donde prendió la llama que me ha llevado a dedicar no pocas entradas y aburrir a las visitas con incesante cháchara sobre el temita en cuestión.

Interesante y corporativo árbol genealógico, amigos Natillas. Gracias por la información. En Wikipedia estarán encantados. Por cierto, ¿qué ocurre con su consultorio en Dejaboo? Más aún, ¿qué pasa en Dejaboo?

Princesa Septembrina dijo...

Poca puede ser mi aportación al tema de la ópera, salvo que los horteras de Il divo deberían morir ya.

fernando dijo...

Un grande la música. Plácido Domingo ha llevado el nombre de España por todo los rincones del mundo. Un abrazo.

Faria dijo...

Tú sigue aburriendo a las visitas, Tarquin, que ya intervendré yo para animar esto un poco... podríamos incluso fingir una acalorada discusión sobre los Tres tenores, y luego poner una encuesta, jajaja.
Un beso. :)

Tarquin Winot dijo...

¿Y se puede saber que .......oño pasa con tu blog, princesa? ¿Dónde has huido? ¿Ya no me ajuntas?

Esa es otra gran aporación del amigo Domingo, Fernando. Pocos embjadores patrios como el muchacho.

Pues, estoy en fase "ópera francesa", me temo. No creo que vayan a faltarte ocasiones de meter baza, Faria ;-D.

Princesa Septembrina dijo...

que no que no, que lo estoy cambiando, ya os aviso!!

Anónimo dijo...

Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas

Muy bueno lo del gimnasio en septiembre, lo de dejar de fumar (esto lo sé por conocidos, yo no fumo) y también el post de Plácido Domingo pero yo le voy a dar especialmente la enhorabuena por la foto de esa niña tan maja que aparece ahora en su blog...

Enhorabuena.

Tarquin Winot dijo...

En ascuas me tienes, Princesa. ¿Te afecta la crisis y las obras van despacio?

En esa foto, Alberto, roza la divinidad. Fue la instantanea menos preparada que le hecho en su corta vida y resultó ser la mejor.

Princesa Septembrina dijo...

que va, qeu no tengo internet en casa y tengo que apañarme en mi lugar de trabajo y nunca encuentro un hueco bueno... QUÉ TAL LA PRECIOSA HEREDERA????!!!!!

Angel "Verbal" Kint dijo...

No soy amante de la ópera, siempre me pareció cosas de gordos que cantaban hasta la escatología...pero he de reconocer las voces y la versatilidad de alguno de sus representantes más famosos...
y yo, digame vulgar, pero me lo pase muy bien con los conciertos de los tres tenores...
aunque el divo merece sodomización dolorosa...todos y cada uno de ellos...
hoy estoy grosero...
Un abrazo

Papagena dijo...

Vaya! Visito por primera vez este blog y me encuentro nada menos que con el gran Plácido!!! No podría imaginar mejor bienvenida, jeje

A mí lo de las referencias es que me parece muy personal, como he dicho tantas veces. Para mí es, sin ninguna duda, Otello, Canio y Turiddu, Don José y Loris Ipanov, Des Grieux, Hoffman y Sansón, Don Carlo y Chénier... y sobre todo un tenor como la copa de un pino, y un músico enorme, que ha hecho muchísimo por difundir la ópera, la zarzuela y promocionar a jóvenes artistas. Siempre renovándose, siempre buscando enriquecer la ópera (a él le debemos el fichaje de Woody Allen para la dirección de escena), poniendo toda el alma en cada uno de sus papeles.
Y la voz más bella que he escuchado en un teatro. Grande, muy grande Plácido.

Saludos y enhorabuena por el blog :-)

Tarquin Winot dijo...

La heredera está de dulce. En unos días cumple dos meses y cada minuto que pasa está más comestible. Me estoy volviendo antropófago.

Si algo tengo a favor de ese proyecto fue que a mucha gente le abrió los ojos a este mundo fascinante. Y, de vulgar, nada, Angel. Ni ellos lo eran, ni la música que interpretaban, ni, por supuesto aquellos que lo disfrutaban. Faltaría más.

Tarquin Winot dijo...

Bienvenida, Papagena. Me alegra que te haya gustado la entrada. Tienes toda la razón: su arte está en continuo movimiento y siempre busca algo nuevo que aportar, cuando, indudablemente, nada tiene ya que demostrar. Espero tus próximos comentarios.