martes, 11 de diciembre de 2007

Triqui y Traci


La Organización Mundial de la Salud lo tiene en el punto de mira desde que, hace casi cuarenta años empezara a devorar galletas sin respetar el adecuado equilibrio en su dieta entre las vitaminas, las proteínas y los minerales. De hecho, algunos dicen que su actual color azul es fruto de la falta de hierro y el exceso de grasas en su alimentación. Su actitud agresiva y su escaso vocabulario (claramente inferior al exigido por la autoridad educativa competente) no le han permitido desarrollarse conforme a la Convención de Ginebra sobre evolución social y personal. Aún es un misterio porqué tan poco recomendable personaje fue protagonista junto a otros sujetos de sospechosa calaña de "Barrio Sésamo", un programa de televisión para niños que nació en 1969 (mal empezó la cosa) y que durante casi cuarenta años de vida ha sido un referente formativo para millones de personas en todo el mundo.

Afortunadamente y con motivo de una nueva edición de los primeros capítulos de la serie, la compañía propietaria de los derechos ha lanzado el producto advirtiendo que "estos primeros episodios están destinados para adultos y pueden no adecuarse a las necesidades del niño en edad preescolar de hoy". De este modo, podemos salvar a nuestros hijos de la infame presencia de este glotón azulado que ha fomentado la obesidad, la falta de solidaridad internacional y la inviolabilidad de la propiedad privada, sin perjuicio de la influencia de su intolerable actitud en conflictos como la Guerra de Irak y el calentamiento global. Por supuesto y por el mismo precio ahorramos a nuestros vástagos la visión de posibles sodomitas con cabeza de piña, adictos a la leche y nada recomendables aficionados a las jacas y otros equinos. Debería cundir el ejemplo y que esta iniciativa fuera únicamente la chispa. Nada me haría más feliz que contemplar la nueva edición de "La bella durmiente" sin esa relación claramente necrófila o "Blancanieves y los sietes enanitos" sin esa ofensiva referencia a las personas de altura reducida.

Tranquiliza pensar que nuestros hijos van a poder desarrollarse en un mundo mejor y más feliz que el que nos ha tocado en suerte a los que padecimos la terrible influencia de estos seres oscuros y malignos que poblaron nuestros primeros años de vida y que, cuarenta años después, por fin, van a ocupar el lugar que merecen junto a las películas de Traci Lords. Menos mal que siempre hay alguien velando por nosotros.

19 comentarios:

Faraonika dijo...

Chuflas!!jejeje
En vez de estar a lo realmente importante!!
Creo que en las generaciones que crecimos con barrio sésamo hay más anorexicas que gordas en fin...yo tengo claro que permitiré tanto a mis alumnos como a mis hijos crecer viendo estas cosas. Es que me parece tan absurdo hacerlo de otro modo...

princesa bacana dijo...

¿Va en serio lo de que "estos primeros episodios están destinados para adultos y pueden no adecuarse a las necesidades del niño en edad preescolar de hoy"?
¿Quienes son los estúpidos propietarios de la serie?

Uyyameheenfadado >=

Azid Phreak dijo...

Mi inquietante devoción a temprana edad por el mundo de las galletas, me valió el sobrenombre cariñoso de Triqui entre mis familiares más cercanos. Es por ello que siento una especial empatía por este personaje.

Una vez hecha la confesión, no creo que deba establecerse un paralelismo entre mi afición a engullir galletas, lo cual considero innato, y mi amor desmedido por Triqui. En mis tiempos mozos ese amor era compartido con Coco, Epi y Blas, el Conde Draco y en menor medida por la gallina Caponata y el caracol Perejil.

Según fuí creciendo observé que los programas infantiles cada vez lo eran menos. No voy a negar que me gustaban los Caballeros del Zodiaco, pero creo más recomendable que un niño vea al conde Draco contar murciélagos o al mismo Triqui dar rienda suelta a su glotonería que ver como el caballero del dragón se arranca los ojos o como la sangre baña contínuamente las armaduras de los guerreros.

El auge del anime entre los pequeños de la casa, quizás propiciado por el detestable Picachu y compañía, ha propiciado que estos acepten la violencia como un juego o como algo habitual y eso es mucho más grave que comer galletas señores. Los niños deben ser niños y llegar a adultos cuando la naturaleza lo decida (en mi caso aún se lo está pensando).

Me parece ridículo que un niño pueda ver series como Shin Chan, con contenidos pocas veces edificantes, y a Triqui lo releguen a un cajón oscuro donde nadie más alimentará su insaciable apetito para el disfrute de todos nosotros.

Desgraciadamente todo esto tiene su reflejo en la sociedad. A grandes rasgos, creo que los chavales que comienzan a dejar de serlo, tienen, por lo general, una violencia interna mucho mayor a la que tenía la gente de mi generación y en cierto modo creo que, unido a otro factores, es debido a que están habituados a convivir con ella desde críos. Se que en cualquier Telediario, Internet o GTA un chaval puede acceder facilmente a la violencia, pero ahí están los padres para realizar su labor docente, tema que también daría para escribir un libro.

Creo que somos legión los que crecimos e incluso aprendimos con Barrio Sésamo, una serie a la que siempre he considerado tan entrañable como necesaria.

Por cierto, disculpad la longitud final del comentario, pero es que hay veces que siento las manos atadas ante situaciones que me parecen totalmente estúpidas y necesito chillar de algún modo. Hoy tocó en uno de los estupendos post de mi amigo Tarquin. Seguiremos luchando por un Barrio Sésamo digno, pues más vale morir con una galleta en la boca que vivir de rodillas (o algo así...).

Saludetes y larga vida a Triqui.

Rosenrod dijo...

¡Hay que fastidiarse! Si va a ser que todos los que crecimos con "Barrio Sésamo" somos poco menos que unos tarados... (que a lo mejor sí, vete tú a saber) :)

Un saludo!

lucy liu dijo...

Ahaha, ya decía yo que algo iba mal en mi cabeza, y mi psiquiatra como loco sin dar con la raiz del problema.Hoy mismo le digo que la culpa de todo la tiene Barrio sesamo. Si es que tienen razón es un programa no apto.
Y los niños de hoy en día obligando a Papa noel y a los Reyes a ponerse a regimen, ellos si que saben

Un saludo

Profesor M...Maldrandrin dijo...

Algo oscuro se esconde en Barrio Sesamo, y ya era hora que se pusiera fin a esta mascarada de programa infantil. Con personajes como Triqui y su adiccion evidente a algo tan pernicioso como las galletas, o la locura extrema de Coco a subir y bajar escaleras sin venir a cuento. Por no hablar de la homosexualidad encubierta de Epi y Blas. Es tambien un secreto a voces que Chema no dirigia una panaderia, sino mas bien un laboratorio de cocaina que es de donde procedia ese sospechoso polvillo blanco que rebozaba su delantal y manos.. Pero al fin un poco de cordura! Hay que desterrar estos programas, supuestamente, infantiles y ponerlos en su lugar: para mayores de 18 años, y que lo ponga claramente antes de que empiece el programa..

Profesor Moriarty dijo...

Me he criado viendo Heidi, Mazinguer Z, Marco, La Abeja Maya, Barrio Sesamo, El Equipo-A, Fraguel Rock, La Bola de Cristal, todas las peliculas de Los Hermanos Marx y todas las de Tarzan (solo contando hasta los once años) y estoy seguro de que de todas se podria sacar, dando una vuelta de tuerca, que sus contenidos no son saludables para los niños (en fin, mirad como he acabado yo). Estoy seguro de que la Organizacion Mundial de la Salud lo hace porque cree que es lo correcto (faltaria mas).
Y esto es lo que mas me inquieta. ¿De verdad existe alguien que cobra una pasta para decir que Barrio Sesamo hace apologia de la obesidad por culpa de Triqui? Me da en la nariz que este Sr./a tiene un trauma y se hincho de niño a campurrianas..
¿Y lo proximo? ¿Exiliar a la estanteria a Marco por inmigrante ilegal? ¿Quemar las peliculas de los Hermanos Marx por estafadores? ¿Ilegalizar Heidi por el rollito raro con Clara, Pedro y su abuelo?

moncabanas dijo...

Al Monstruo de las Galletas ni tocarlo.
Impagable texto,amigo Tarquin,que viene a corroborar lo que ya pensaba: ¿qué diantre buscaba una chica como Blancanieves entre tanto tío...?

OTIS DRIFTWOOD dijo...

¿Y qué me decís de la novia de Mazinger Z, cuyas tetas salían disparadas a la menor ocasión? Menuda guarra...

princesa bacana dijo...

Y el Baron Ashler qué, confundiendo la sexualidad recta-moral-natural de nuestra generación... tchs tchs... gentuza...

De verdad que todos estos papanatismos me cabrean muchísimo.

moncabanas dijo...

O el pérfido Pierre Nodoyuna ,pareja estable e inseparable de Patán, promoviendo los matrimonios entre especies lustros antes de instaurarse ni siquiera los homosexuales.

Azid Phreak dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Azid Phreak dijo...

Yo añadiría a este cúmulo de despropósitos y perversiones infantiles los trajes ajustados y las plumas del Comando G.

Tarquin Winot dijo...

La química entre Yogui y Bubu siempre me pareció sospechosa. Uno tan alto, el otro tan bajo, embadurnándose de miel todo el día........

princesa bacana dijo...

Pero para aberración-aberración y mala influencia; Candy Candy: Adopción ilegal (¿Rellenaron alguna vez los Andrews los papeles? ¿Dónde estaba el asistente social en la Casa de Miss Pony y sor María?) Los niños se lavaban su propia ropa, se colgaban de árboles escoceses y no de columpios homologados por la UE... uffff
Luego hubo bullying, por parte de la malvada Eliza Leegan y su hermano: ¡Y todos miraban hacia otro lado!
Sádicos.

Profesor Moriarty dijo...

A ver si os suena este argümento:
El Rey de un pais lejano es asesinado por su hermano y acusa a su joven sobrino del Magnicidio, lo que le lleva al exilio.
Exactamente el Rey Leon..
Estos de la Disney dan para mucha censura..

jotaeme dijo...

La Bella y la Bestia es un claro alegato en defensa de la zoofilia que por otro lado parece disfrutar la damisela en cuestión.

Los enanitos de Blancanieves debían ser de armas tomar, de ahí que tanto frecuentara ésta su presencia que si bien se antojaba breve en algunas medidas, debía de ser largamente satisfactoria en otras.

El Comando G llevaba rellenos parcelarios, todos lo sospechamos siempre.

Recientemente han prohibido en Polonia, este pais que todo el mundo invade de tarde en tarde y que va a la vanguardia de los derechos civiles, símbolo del progreso de la especie, a los Teletubbies esos, al parecer por fomentar la homosexualidad.

Y en otro sitio han censurado a Heidi porque enseñaba las bragas.

Tanta conquista de libertades para que ahora vengamos con el fascismo moral único y excluyente

La úlcera

Ay

JM

Rodi dijo...

Se puede decir más alto, pero no más claro. Es increíble que nuestra generación no acabará peor teniendo como referentes tan dudosos personajes. Y no me hagas hablar de Epi y Blas.

PD: Gran post.

Saludos.

nonasushi dijo...

Quieren hacer que coma plátanos, por que es mas sano... seguramente saldra alguien diciendo que es sexualmente explicito y esas cosas... no se.
Saludines