martes, 10 de enero de 2012

En otras palabras: María


Inauguramos la cosecha 2012 de "En otras palabras", con María, ilicitana de oro, seguidora incansable de este rincón, anglófoba reconocida y motor de arranque del blog Cajón desastre quien cede desinteresadamente al ladrillo un texto inédito, para el disfrute de todos aquellos que nos acompañan habitualmente y de quienes la red haya depositado en esta orilla de la blogosfera, con el asfixiante paro que vivimos como motivo conductor del mismo.

Aprovecho para recordaros que quien quiera participar en esta sección de "firma invitada" sólo tiene que enviar el texto y las consideraciones que estime oportunas para su publicación a clanwinot@hotmail.com. Tan pronto como haya un hueco, la colaboración aparecerá publicada en el ladrillo a mayor gloria de su autor.

                             ¿Qué hace una chica cómo yo en una situación como ésta?

Me llamo María, tengo 28 años y soy licenciada en Periodismo por la Universidad Cardenal Herrera Ceu. 

Mi única experiencia laboral en el campo de la comunicación se limita a dos becas de verano en dos medios de comunicación. Aunque debí acabar mi carrera hace un tiempo, como a muchos (o algunos) se me atravesaron unas asignaturas que me costó quitarme de encima. Pero con paciencia y tesón, conseguí finalizar mis estudios el pasado mes de julio.

Tras un verano de merecido descanso, en septiembre puse rumbo a Inglaterra para perfeccionar el idioma durante dos meses. Y desde mi vuelta a España, he empezado a buscar un trabajo.

El problema está ahí. Aunque estamos en una situación bastante complicada, creo que en mi caso, encontrar un trabajo en mi sector lo es mucho más. Me explico.

Estoy registrada en diversos portales de Internet para buscar trabajo. Ya sea en comunicación corporativa, publicidad o en los medios de comunicación. La mayoría de las ofertas que hay, piden una experiencia demostrable de tres a cinco años, o que el candidato tenga vehículo propio.

Si pincho en la opción de que no se requiere experiencia, muchas de las ofertas hacen referencia a comerciales. Y si de una beca se trata, es imprescindible que el candidato sea de la provincia del puesto vacante. Y si no importa que el candidato sea de una ciudad u otra, te pagan 500 € y el contrato es de una duración determinada.

También me he paseado por los medios de comunicación de la provincia, pero más que darme la opción de entrevistarme, lo único que he recibido es un ‘muchas gracias’.

Aunque eso de buscar trabajo por Internet lo tengo más que rastreado, también me he planteado la posibilidad de estudiar un master o en un posgrado. Pero ahí también veo muchas dificultades. Tendría que trasladarme de ciudad, buscar un piso, pagar el alquiler del mismo, y pagar el curso en cuestión que, por cierto, no sale barato: un posgrado me cuesta entre 4000 y 6000 €, mientras que el precio de un máster oscila entre los 8000 y los 10000.

Ante tan incierta relación, me asalta unas dudas: ¿Qué hace una chica como yo en una situación como ésta?

Sí, lo se. La situación laboral y económica no está para echar cohetes. Y parece ser que para los recién licenciados, como yo, menos aún.

3 comentarios:

fiona dijo...

Jo, pues aunque ahora la cosa esté muy mal, veo que no ha cambiado desde que yo terminé la carrera de Biología hace años (yo después sí hice un máster).

Pero vaya, lo mismo, querían experiencia, pero claro para acumular experiencia alguien te tiene que dar trabajo la primera vez sin ella...la pescadilla que se muerde la cola.

Yo estoy trabajando de secretaria...que no me quejo, no tengo problema con eso de la vocación.

Mucho ánimo!

María dijo...

¡Gracias! La verdad es que estoy por irme a cualquier gran ciudad, con cuatro duros, empezar desde cero y tener suficiente dinero para el máster.
Eso si, mi desilusión viene cuando piden experiencia. Los que queremos un primer trabajo, creo yo, también merecemos nuestra oportunidad.

Mario dijo...

Nadie tiene la salida a nada pero no cae mal una impresión y es más de aliento que otra cosa, sigue intentando con optimismo y buena voluntad, ya llegará algo importante, espero que tengas suerte, que la habrá porque el oro brilla hasta en el fango. Besos.