viernes, 9 de junio de 2017

Dialogos platoneros (Volumen II)

- ¡¡Socorro, auxilio!! Una ayuda, por favor, que me ahogo...
 
 - Aguante, caballero. No hable y respire con tranquilidad. No se fatigue que el mar es muy traicionero en este zona.
 
- ¿Y usted quién es, si puede saberse?
 
- ¿Yo? Yo me llamo Jacinto Lomas Recio para servirle a usted y a su familia.
 
 - ¿Y es acaso miembro de Salvamento Marítimo que según la Ley 60/62 de 24 de diciembre sobre el Régimen de auxilios, salvamentos, remolques, hallazgos y extracciones marítimas es el cuerpo al que corresponden este tipo de asuntos?

- Eh... Pues... Pues no, mire usted. Yo pesco la perca por esta zona desde hace años, le he visto chapotear y pedir auxilio y, bueno, pues aquí me tiene.
 
- No me vale. No le niego la buena voluntad, pero cada palo aguanta su vela y esta mía del ahogo no le corresponde. Haga el favor de llamar a las Autoridades.

- No sea albarcazas. Como esperemos a los de Salvamento van a tener que sondar el fondo una semana. Espere que le lanzo el salvavidas.

 - Ni se le ocurra, caballero, ¿es que no ha oido lo que..?
 
  - Qué, qué le pasa. Mira usted raro el salvavidas.

 - Ahí pone Acnur, ¿no es verdad? Lo veo perfectamente.

 - Pues sí, Acnur, ¿pasa algo? ¿Está mal escrito? ¿No le gusta el color? Oiga me lo está poniendo difícil. Yo solo quiero ayudar.

 - Ya... Ayudar... Ya veo de qué pie cojea. De modo que comprando a ONG's para desgravarse, ¿eh? No solo quiere usurpar vanidosamente las funciones de un estamento administrativo consagrado por las leyes para el auxilio marítimo sino que, además se permite el lujo de ir repartiendo limosnas a diestro y siniestro con la finalidad de hincharse como un pavo con sus amiguetes del Club de la Perca para decir que es usted solidario y comprensivo. No necesito su caridad. Ni mucho menos su ayuda.

 - Creo que usted delira...

 - Yo no soy del IRA. Soy una persona con los conceptos claros. Y no voy a permitir que un vendedor de percas, que seguro que además marca la casilla de Asignación a Fines de Interés Social, sustituya a los legítimos titulares de una función pública. Y mucho menos si, además,lo hace con la finalidad de chulearse y restregarnos a todos los que nos estamos ahogando que tiene dinero para regalar al Acnur y al Cristo de los Faroles. Usted no sabe con quien está hablando, Señor Don Millonetis. De donde yo vengo... Oiga... ¿Qué hace? ¿A donde va? Míreme cuando le hablo. No le permito que... ¡¡Glubs... Glubs... Glubs....!!...

2 comentarios:

Éowyn dijo...

Un tema polémico. Porque están los defensores y detractores. Está claro que este hombre no manda en la Sanidad. Es muy listo y se quiere hacer notar más aún. El texto me ha encantado. Relata muy bien lo que Amancio pretendía.
Un abrazo!

Tarquin Winot dijo...

Me alegra que te haya gustado, Éowyn. Hacía tiempo que no se tocaban este tipo de temas en el ladrillo. Antes siempre tenía el dedo metido en el ojo de alguien. Me hago viejo, jejejejejeje.