viernes, 18 de febrero de 2011

De dos en dos


Nunca he sentido la menor simpatía por José María Ruiz Mateos. Para ser completamente sincero, reconozco, eso sí, que en numerosas ocasiones me ha provocado la carcajada, pero la risa y la simpatía no tienen que ir de la mano: ésta surge de la empatía, pero aquélla puede nacer de múltiples fuentes, incluida la vergüenza ajena, la lástima o, apurando un poco, la sincera aversión.

En general, aquello que me cuesta dinero y no disfruto me provoca un comprensible rechazo y no debemos olvidar que las sociedades del empresario gaditano le han costado al contribuyente español muchos miles de millones. Y a juzgar por las noticias publicadas hoy en prensa, es más que probable, que el saneamiento del nuevo bardal creado por los Ruiz Mateos, vuelva a costar nos otro riñón mientras que el de Don José María y su estirpe se blinda en Suiza, Andorra y otros paraísos fiscales. Experiencia al respecto de este asunto, lo cierto es que atesoran.

Ruiz Mateos juega la rentable carta del injustamente perseguido. Y el tío, hay que reconocerlo, la juega muy bien. Porque, a pesar de que el Tribunal Constitucional ha declarado en no pocas ocasiones, la adecuación a derecho de la expropiación del Grupo Rumasa, ocurrida en los ochenta, la imagen que mucha gente en la calle tiene de la familia Ruiz Mateos es la de unos honestos y laboriosos empresarios entregados a la hoguera por los demonios socialistas y martirizados durante décadas en un laberinto político-judicial-administrativo- judeomasónico del que solo han sido capaces de salir con humildad, coraje, trabajo duro y obstinada valentía. Olvidan mencionar el colchón y la lona que, sin duda, debieron guardar durante la tormenta por si tocaba dormir a la intemperie, pero eso no parece importar.

Hoy, muchos años después, José María Ruiz Mateos vuelve a demostrar que gestionar empresas no es lo suyo. Y hoy, como ayer, da inicio el espectáculo grotesco de antaño, en el que Boyer y sus muchachos son sustituidos por Botín y los suyos y en el que, con indescriptible cinismo, el clan de Rota vuelve a presentarse ante la opinión publica como una suerte de fundación sin ánimo de lucro "comprometida con el empleo" y olvidando mencionar su descomunal deuda bancaria, los millones de euros en impuestos y pagos a la Seguridad Social que adeuda desde hace años y la oscura contabilidad que manejan las sociedades que componen este nuevo chiringuito.

Lo llevan claro quienes fueron tan estúpidos como para invertir en sus opacas, obtusas e incomestibles empresas. Para cuando quieran recuperar su dinero, los nietos de Don José María peinarán canas y su única esperanza de ver un euro (que bien perdido estará por avaricioso e inconsciente) será que los descendientes de aquellos que hoy vuelven a empujan sus empresas al abismo hayan montado otro mecano financiero que funcione algo mejor. Los precedentes no invitan al optimismo, pero con esta gente, todo es posible.

5 comentarios:

moncabanas dijo...

Yo aprobaría una ley penando con multas de igual importe que sus aportaciones a los estúpidos avariciosos que esperaban que este menda les rindiera un 10%, y que ahora pedirán a papá estado que les resarza de su necedad.

Bakarne dijo...

Mr moncabanas, no se pase. Bastante tienen estos gilipollas con perder su dinero. La CNMV advirtió hasta siete veces del peligro que suponía invertir en Nueva Rumasa. Hasta yo, que para temas económicos soy bastante cenutrio, oí en la radio las advertencias y los avisos de cómo los Ruiz Mateos intentabas que esas imposiciones no fueran controladas por la propia CNMV. Obviamente, lo que hay que hacer no pagarles un duro, ejem, un céntimo.
No obstante, también diré, que esta persona durante tiempo ha creado empleo, eso es innegable. Otra cosa es que sus ansias sean más grandes que su propias limitaciones y no vea el peligro. Supongo que me salta esa ambigüedad del que sabe que habla de un emprendedor y a la vez de un sinvergüenza (explosiva combinación)

Tarquin Winot dijo...

Y papá estado, en su infinita estupidez, cumplirá la petición, Monca, no te quepa duda.

Yo creo que cuando sabes que tu patrimonio está seguro en mayor o menor medida, ser emprendedor es más fácil, Bakarne. Si a eso le sumas carencias a la hora de gestionar un emporio de tropecientas empresas enmarañadas, el resultado es Nueva Rumasa, Rumasa Tercia, Rumasa Cuadrada, etc, etc, etc....

Mr. Lombreeze dijo...

Amén hermano Winot. Y chapó por el post.

Tarquin Winot dijo...

Muy acertado el tono litúrgico, Mister Lombreeze, dados los protagonistas de la entrada ;-DD.