martes, 5 de enero de 2016

Un mundo para ser leído

Si por algo pasará a la historia el año pasado en lo que a libros se refiere será por la consolidación en su pedestal de Emmanuel Carrère, a cuya obra (sólo me falta "El Reino" que aguarda turno)  he dedicado no pocas horas del finado ejercicio 2015 y que se atrinchera en el puesto número uno en mi lista de escritores favoritos.Pero no solo de autores dolientes y geniales vive el hombre de la chistera. En este recién clausurado año han pasado por mis ojos un buen número de comics (si me animo haré la lista en unos días. Si no, que quede claro que a la vista de lo leído este año, el puesto de Carrère en lo que a comics se refiere lo tiene en nuda propiedad en irlandés Garth Ennis, que con "The Boys", "Battlefields" y "Equipo Rojo" deja claro que lo de "Predicador" no fue casualidad) y un respetable puñado de libros de todo pelaje (ventajas de usar el transporte público, que alguna debía de tener) de entre los que les destaco, en riguroso orden de caída, los diez siguientes.

Espero que alguno les interese. Si alguno lo logra, acuda a su librería más cercana y cómprelo, por favor, deje el e-book para los hipsters y pélese los dedos pasando páginas de papel, aunque sea reciclado y no olvide que el mejor e-book es el que no se compra.


- Las leyes de la frontera, de Javier Cercas: También ha caído "El impostor", del mismo autor, pero me decanto por esta apabullante muestra de genio de este hombre cuya habilidad para crear personajes "que respiran" no tiene parangón ni dentro ni fuera de nuestras fronteras. Tere, El Gafitas y el Zarco conforman uno de los triángulos amoroso- amistoso- criminal más perfectos de nuestra literatura.

- Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson: Más de 600 páginas que despiertan el amor a la ciencia hasta en la mente más cerrada para el tema como puede ser la de un servidor. Desde la formación del universo hasta los orígenes del hombre contado con todo el humor, la prolijidad y el gusto por el detalle del mejor divulgador científico que hay sobre la faz de la tierra. Un libro para tener siempre a mano si uno ve factible ser riguroso sin aburrir a las ovejas. 

- Postales desde la tumba, de Emir Suljavic: Preparen cuerpo y mente para una experiencia literaria tan brutal como desasosegante. La masacre de Sbrenica contada desde dentro, sin esquinamientos ni maniqueos prejuicios. Atención al penúltimo capitulo "La caída", que no lo van a olvidar. Hechos puros y duros que conforman un libro maravilloso de muy lenta digestión y que acecha en la mente muchos meses después de leído.

- Bajo el signo de Marte, de Fritz Zorn: Reflexiones de un enfermo de cáncer criado en una familia alemana sin carencia material alguna y que nada en un absoluto vacío de sentimientos. Un canto a la vida y  a luchar por lo que uno desea aunque se sepa perdedor desde el primer momento. La radiografía furiosa de una sociedad de consumo que se viste con las telas de la vanidad para no ver lo que le rodea. La gran frase del año pone colofón a esta obra tan brillante como demoledora: "Me declaro en estado de guerra total". 

- Flashman y el gran juego, de George McDonald Fraser: Los más veteranos ya conocen mi predilección por el gran Harry Flashman, a quien ya dedique hace años una entrada en el ladrillo ("El ogro verde del ejercito británico"). Este año ha sido el turno del noveno volumen de sus aventuras, ambientado en el motín de los cipayos de 1857. Como siempre, aventuras, fornicio, bajezas morales y magistrales de historia de la mano del malandrín más encantador de la literatura inglesa. No se lo pierdan.

- Sumisión, de Michelle Houllebecq: Nueva entrega del franchute más desquiciado del firmamento literario. En esta ocasión es el Islam el que cae bajo el microscopio de partículas elementales del amigo Houllebecq en un ejercicio de política ficción magistral en el que aquí y allá aparecen las habituales- y geniales- reflexiones sociológicas del autor. Ha causado bastante controversia su final extrañamente poético pero quien vea aquí un canto a favor del Islam creo que debería graduarse la vista. 

- El olvido que seremos, de Hector Abad Faciolince: Palabras mayores, amigos. El retrato que el escritor colombiano realiza de su padre, Abad Gómez que fue asesinado en 1987 por sus continuos desafíos a las autoridades (políticas, militares y universitarias) y por su implacable labor social (gracias a su labor, el agua corriente llegó a Medellín) es desgarrador. Literalmente, te cambia la vida, te plantea dudas acerca de tu forma de actuar y te demuestra que en esta vida lo difícil es permanecer, porque pasar, pasamos todos.

- Así empieza lo malo, de Javier Marías: Le han caído las críticas más severas de su carrera pero debo reconocer que no ha sido mi caso. Me interesa la historia de ese director tuerto y su esposa, me atrapa el triángulo que forman junto al narrador y me asombra el giro final marca de la casa. Las mismas filias y fobias que siempre, el gusto por las perífrasis inabarcables que recorre la obra del autor y la sombre inmensa de "Tu rostro mañana" que todo lo cubre y que hace imposible usar correctamente la vara de medir.

- La suerte de Jim, de Kingsley Amis: El padre de Martin Amis era, al parecer, escritor y, antes de morir en 1995 había dejado un legado literario más que respetable en el que se incluía esta divertida sátira universitaria con regustillo amargo que invita más a la sonrisa cómplice que a la carcajada y que gana con el tiempo, como las grandes obras.

- Hombres buenos, de Arturo Pérez Reverte: Los libros de este hombre no me entran. Prefiero la inmediatez de sus artículos a las buenas ideas mal desarrolladas de sus novelas. Sin embargo, en esta ocasión, tengo que quitarme el sombrero e incluir entre los mejor del año este relato aventurero con La Enciclopedia ilustrada como Mcguffin y que entremezcla pasado y presente con incuestionable buen gusto y base histórica. Carne de celuloide, se lo digo yo.

12 comentarios:

David dijo...

Feliz año
Pues no he leído ninguno de los de tu lista. Aunque el de Bryson lo tenía pendiente (ese y otros de él) y me han interesado un par (Postales y El olvido que seremos).
Los de Perez Reverte son carne de celuloide aunque incluso no lo sean, ¿no? ;-)

Bueno, como me da pereza hacer una lista en el blog, aquí va mi lista de los que me han gustado este año.

-The road through the wall de Shirley Jackson. En el 2014 me leí el de "Siempre hemos vivido en el castillo" (que me gustó más), pero este también está bien. Curiosamente, el de "Una vacante casual" de J.K.Rowling me recuerda mucho a este libro. Supongo que es una especie de subgénero. Zona o lugar residencial amable en apariencia donde todos guardan y esconden sus miserias.

-Slaughterhouse 5 de Kurt Vonnegut. Un clásico. Lo de la ciencia-ficción es una excusa. Menuda visión de la especie humana. Aproveché y también me vi la peli. También leí el de "El desayuno de los campeones" (no está mal, pero me gustó menos), pero con la peli no pude.

-Nuestro común amigo de Dickens. No me gustó tanto como "Grandes esperanzas" (que cayó en el 2014), pero está muy bien.

Releí también el de "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" y leí por vez primera "Veo una voz", al que le dediqué entrada

-Big Time: la gran vida de Perico Vidal: de Marcos Ordóñez. Me encantó. Las memorias del ayudante de dirección y amigo de David Lean en unas cuantas pelis y anécdotas de varios rodajes, sus correrías y amistad con Sinatra y otras historias.

-A sangre y fuego de Chaves Nogales. Lo había leído en el 2013, pero me apetecía releerlo y además pillé una edición con dos cuentos nuevos (la anterior lectura había sido de biblioteca).

-334: de Thomas M.Disch. Ciencia ficción clásica para hablar en realidad de la época en la que vivimos. Le dediqué entrada por casa

-To kill a mockingbird:The bloody Chamber, que andaba cotejando con su traducción en español porque en algunos cuentos no entendía muchísimos párrafos (en castellano tampoco; menudas descripciones a veces las de Angela), American Ghosts and Old World Wonders. Tiene un par de relatos del Oeste buenísimos!!! y Black Venus (otro que releí al mismo tiempo en castellano)

En la batalla de Inglaterra: de Judith Kerr. Me encantó leer la continuación de "Cuando Hitler robó el conejo rosa" que había disfrutado de crío.
Leí también un par de Camus, pero no me gustaron mucho.

El resto de libros que cayeron (no fueron muchos más; cada vez leo menos), pues sin más...

Un saludo.

David dijo...

Venía ver si había respuesta en tu comentario (pasaré más tarde) y lo que sí he visto es que se borró lo que había escrito del libro de Harper Lee. Bueno, qué voy a decir que no sepas. Me gustó muchísimo (no he leído la continuación; tampoco tengo ganas). Revisé la peli y me gustó aún más de lo que recordaba.
Otro saludo.

Tarquin Winot dijo...

De los que me dices que te han interesado, David, no lo dudes, ve a por el de Faciolince. De los que comentas, agacho las orejas pero no he leido ni uno solo, Me apunto el de Shirley Jackson (el de Rowling me gustó bastante, ergo...), y "Big Time", que tiene una pinta estupenda.

Veo que eres seguidor del amigo Oliver Sacks, eso te coloca alto en mi escalafón de personalidades (jejejejeje). Un grande cuya marcha nos va a privar de placeres literario- científicos futuros muy destacables. Bryson sigue una estela similar, por lo que te recomiendo que te acerques a su mundo, espcielmente a través de "Aventuras y desventuras del chico centella", que es a los libros lo que "Aquellos maravillosos años" es para las series de televisión: la referencia.

David dijo...

Pero es que es lógico que no hayas leído. Yo tampoco he leído de tu lista. Con la cantidad de libros que hay. Si te decides por uno de Shirley Jackson, ve a por el de "Siempre hemos vivido en el castillo". De los tres o cuatro que he leído de ella, el que más me ha gustado. Es más, creo que el de The road no está ni traducido, y el de Hangsaman (tela de libro también; muy curioso, pero un poco raro) creo que tampoco está traducido.
Sí, me encanta Oliver Sack. Pero, ¿eh? ¿no estaba ya en lo más arriba de tu escalafón (jajaja)? A Bryson le tenía echado el ojo! pero no llego a todo. Como te decía por arriba, cada vez leo menos, y con todo lo que hay por leer...

Tarquin Winot dijo...

Este asunto de Sacks, te pone AUN más ariiba, amigo David.... jajajajajaja

Mientras Leo dijo...

Me faltan un par de tu lista que tengo pensado leerme. Lo cierto es que hay tanto que jamás tengo tiempo para leer todo loq ue quiero
Besos

Tarquin Winot dijo...

Es lo bueno de la lectura, Mientras Leo, que nunca falta material. Bienvenida.

Holden dijo...

Yo te animo a que hagas esa lista de cómics, y más sabiendo que lees a gente de tanta calidad como Enis. Yo ando pendiente de leerme The Boyz, le tengo muchas ganas. De los libros que mencionas sólo he leído el de Reverte, aunque he leído otros libros de algunos de esos autores de tu lista.

Tarquin Winot dijo...

La integral en tres volúmenes que han sacado de "The Boys" es impresionante, Holden. Son casi 40 euros el volumen, pero da gloria bendita el tenerlo en las manos y, proporcionalmente no es tan caro.

Anónimo dijo...

"Soy Aire" La "desnudez" de una escritora novel.

Anónimo dijo...

"Soy Aire" La "desnudez" de una escritora novel: Miren Diaz de Arcaya.
Saludos Tarquin

Tarquin Winot dijo...

Nóvel pero seguro que brillante. Intentaremos darle caza, "Anònimo".