martes, 11 de octubre de 2011

Justificado y merecido


Nunca imagine que dedicaría elogio alguno a un actor tan deplorable como Timothy Olyphant y sin embargo, el año pasado, no tuve más remedio que reconocerle aquí el merito de haber creado un personaje tan redondo como Rayland Givens, el carismático agente del FBI protagonista de la serie "Justified".

Estas cosas pasan una vez en la vida y no soy de los que se cierran en banda a la hora de dar segundas oportunidades, pero entraba de lleno en la categoría de ciencia ficción el que semejante acontecimiento pudiera volver a repetirse. La realidad, que se empeña en poner a prueba todos mis juicios ha vuelto a jugármela y, apenas un año después, aquí estoy nuevamente, asombrado ante el buen hacer del amigo Olyphant y exponiendo en público mi sentido agradecimiento hacia él y hacia todas las demás personas que han convertido la segunda temporada de "Justified" en un monumento catódico de primera categoría en todos sus aspectos. Puede sonar exagerado, pero doy mi palabra que tanta alabanza esta justificada y es merecida.

Por lo que se refiere a los guiones, se aprecia una mayor participación en los mismos del padre de la criatura, el escritor norteamericano Elmore Leonrad, que se saco el personaje de la chistera en su novela "Pronto". El enfrentamiento entre el carismático Rayland y la siniestra familia Bennet esta narrado con una mayor cohesión y un ritmo más dinámico que el existente en la anterior entrega de la franquicia. Y eso beneficia tanto al tronco principal de la historia como a los arcos argumentales paralelos, que se integran en la trama y la enriquecen, cosa que no ocurría en la anterior etapa, en la que esas historias accesorias, a pesar de su interés, dispersaban un tanto la acción y no podían evitar parecer un parche para cumplir con los trece episodios de rigor por temporada.


Si a una buena historia le sumamos unos buenos intérpretes empezamos a olernos que las alabanzas desmedidas del principio empiezan a tener peso específico. Olyphant sigue comiéndose la pantalla con su creación de Rayland Givens y la explosiva Joelle Carter continua derritiendo fotogramas. Walton Goggins convierte al lunático Boyd Crowder en una bomba de relojería impredecible y la bella Natalie Zea abandona el papel de comparsa asignado en la pasada temporada y convierte a la ex-mujer de nuestro cowboy favorito en uno de los personajes más logrados de la franquicia. Casi todos los que compartieron escena con Rayland reaparecen y sus caracteres, nuevamente, sin duda, por obra y gracias del amigo Leonard, se perfilan y enriquecen en esta segunda entrega adquiriendo un valor añadido imprescindible para que "Justified" no sea "Rayland y compañía".

¿Y que decir de las incorporaciones del año? Pues que son, sencillamente, inmejorables, hacen referencia a los villanos de la función y son un acierto de casting de los que incorporan ceros a los cheques: Margo Martindale (merecidísimo Emmy en la edición de este año como mejor actriz secundaria por este papel) borda su papel de Maggs Bennet matriarca del clan criminal del mismo nombre y mezcla perfecta entre madre abnegada, vecina comprometida, honesta empresaria, asesina sin escrúpulos y mente alambicada sin (apenas) rastro de conciencia. No menos reconocimiento se merecen sus hijos: Jeremy Davies como el tullido Dixie, ese armario ropero de fuerte temperamento llamado Coover (Brad William Henke) y, por supuesto, Doyle, el mayor de todos al que Joseph Lyle Taylor presta su mirada de zorro sanguinario para convertirlo en el agente de la ley menos digno de confianza desde Hank Quinlan.


Todo esto se podría venir abajo si un servidor o alguien de similar talento se pusiera tras la cámara o se encargara de la música o la fotografía de la función. Afortunadamente, no es así y en el apartado técnico, "Justified" está a la altura de su categoría desde los excelentes títulos de crédito hasta el final de cualquiera de los trece episodios que componen esta temporada y para la que los responsables de la serie han contado con gente de la talla de Jon Avnet ("Tomates verdes fritos" ) o John Dahl ("La última seducción") moviendo la cámara y escogiendo encuadres.

No digo más (ni menos. Al final, como en tantas ocasiones, me he pasado de frenada); en vuestra mano está dar una oportunidad al policía más expeditivo de este lado de la frontera para que pueda demostrar que las cosas son muy distintas en el viejo Kentucky y que cada bala que sale de su revolver tiene una justificación clara: alguien la merecía y viendo cómo se las gasta el señor Givens, no seré yo quien le quite la razón.

6 comentarios:

Kinski dijo...

Una de las mejores series del panorama actual, no es Breaking Bad pero tampoco le hace falta.
Oliphant ha mejorado desde los tiempos de Deadwood (como me gustaba esa serie) y Walton Gogggins intenta desahcerse de la larga sombra de su Shane Vendrell en la MAGISTRAL, ÚNICA y ACOJONANTE: The Shield (mi serie favorita).

fiona dijo...

Yo me vi la primera temporada y la verdad que me gustó...y si pega ese subidón en la segunda no me la pierdo!

Me gusta como escribes.

1besico!

daniel dijo...

No estoy viendo muchas series últimamente, el poco tiempo que me resta entre trabajo y estudio lo dedico a ver films, pero sí me han hablado grandes cosas de esta serie. Yo en lo personal tomo nota para proximos visionados, que cuando tenga mas tiempo seguro disfruto de una buena serie.
Saludos

Tarquin Winot dijo...

Acabo de terminar la primera temporada de "Breaking bad" y te doy la razón, Kinski: "Justified" no alcanza sus niveles..... ¡¡¡¡ porque ninguna puede!!! Las aventuras de Walt White son inconmensurables.

Muchas gracias por el halago, Fiona y bienvenida al ladrillo. No dejes de verla. Te va a encantar.

Con semejante agenda, Daniel, no me extraña que veas pocas. Pero si alguna te animas a ver, no es una mala opción avcercarse a Rayland, Boyd, Ava y compañía.

Pablo de los Rios dijo...

investigaré sobre Pronto porque no tenía ni idea.

Por lo demás, una gran recomendación muy bien recomendada!

Tarquin Winot dijo...

Gracias, Pablo. Me alegra tenerte por el ladrillo. Y que haya otro seguidor de esta maravillosa serie, por supuesto.