viernes, 15 de junio de 2007

Algo a lo que agarrarse


En su interesantísimo libro "Las semillas de la violencia", el psiquiatra Luis Rojas Marcos mantiene la tesis de que, ante un hecho especialmente cruel o violento, tendemos a abrazarnos a la presunta enfermedad mental del autor del mismo para, de ese modo, separarlo de lo que, podríamos llamar lo cotidiano. De esa manera, deshumanizándolo, encontrando una explicación a su comportamiento (hay que estar loco para hacer algo así), apartándolo de nuestro mundo, creamos una ficción de seguridad, una cierta distancia entre él y nosotros que nos permite vivir razonablemente seguros. Y esto es así, porque "no hay una criatura más temible que el criminal cuya conducta no tiene método ni explicación, no tiene una cierta lógica o tendencia establecida". Este mecanismo de defensa lo he utilizado recientemente mientras leía en la prensa el caso de Rodrigo Barrio, un chico de Burgos que fue detenido ayer por la policia como presunto autor del asesinato de sus padres y de su hermano hace casi tres años.




Si, finalmente, se demuestra que fue él, el autor de los hechos, habrá que asumir que, antes de volver a su colegio cerca de Aranda de Duero, se encaró con su padre en la cocina y, de algún modo, se las apaño para asestarle cincuenta y cinco puñaladas. Después (o antes o durante) fue al dormitorio de su madre, la degolló y apuñaló su cuerpo diceisiete veces antes de propinarle otras treinta y dos cuchilladas a su hermano pequeño. Recogió su bolsa, fue a la parada de autobús y se marchó al colegio para aparecer un par de días después, cuando la masacre ya era pública, bajo una presunta crisis nerviosa y ostentando un dolor y una indignación ilimitada. Incluso, dos años después de producirse los hechos, encabezó una manifestación en la Plaza Mayor de Burgos en la que pidió que se hiciera justicia, argumentando que "nadie me los puede devolver, pero podré vivir más tranquilo cuando al menos sepa quién fue y por qué lo hizo"




No sé que os parecerá a vosotros, pero, a mi, no me parece que este hombre este loco. Muy al contrario, me parece un estratega de la muerte con los nervios de acero templado, un cinismo a prueba de obuses y una crueldad asesina que alcanza cotas francamente escalofriantes. Ninguna enfermedad mental afecta a Rodrigo Barrio. Sencillamente, pertenece a ese grupo de gente de la que hablaba al principio, aquéllos para los que no existe explicación ni método. Son como son y si les preguntamos por qué han hecho lo que han hecho, nos responderán sin pestañear que las mismas razones había para hacerlo que para no hacerlo.




Y con personajes así, ¿qué puede hacerse? ¿Hay posibilidad de recuperar a este individuo para la sociedad? Y si no es así, ¿qué hacemos con él? En este caso concreto, existe además un matiz adicional y es que, si finalmente, es declarado culpable, se le condenará aplicándole no el Código Penal sino la mucho más suave ley del menor, con lo que, en un relativamente corto periodo de tiempo, Rodrigo podría estar de nuevo en la calle.




Dejando a un lado soluciones drásticas, desde mi punto de vista, un individuo como Rodrigo Barrio no tiene solución alguna. La finalidad reintegradora de nuestro sistema penal da en hueso con alguien así, porque nada le ha transformado en lo que es y, por tanto, nada puede evitar que lo siga siendo. Rodrigo nació asesino y morirá asesino. El único sitio en el que alguien así puede estar es en la cárcel, alejado de todo y de todos por el resto de sus días. Se me podrá argumentar que es injusto privarle de una oportunidad, que todos podemos cambiar y que la finalidad de la cárcel no es únicamente punitiva. Tendría que reconocer que es cierto, que, quizas, estaría siendo injusto con él no dándole la oportunidad de vivir una nueva vida, de enderezar lo torcido. Pero frente a esa duda, frente a esa posibilidad se manifiesta una certeza indiscutible y es que ciento cuatro puñaladas privaron a tres personas de la misma oportunidad y, desde cualquier punto de vista que se adopte, ésta es mayor injusticia que aquélla. A falta de enfermedad mental a la que agarrarme, me inclino por los sólidos barrotes de una celda para expulsar a este hombre de mi mundo. Hasta que se pudra.

11 comentarios:

nonasushi dijo...

Miedo me da, que este tipo de gente pasee por la calle, con la sonrisa en lo labios y la mente trabajando.

Es como el Asesino del Rol. ese chico, ya está pidiendo la libertad condicional, porque ya cumplió casi 20 años (creo que menos) se ha sacado tres carreras, comportamiento ejemplar y sigue en la cárcel porque el fiscal y el psicólogo están acojonados, ya que es uno de los tíos mas calculadores y bestias que han conocido.

Dr Fink dijo...

Como dijeron los inigualables Les Luthiers: 'Si su mejor amigo le clava un puñal por la espalda, desconfíe de su amistad'.

Este tío es irrecuperable para la sociedad. ¡Al trullo chavalote, que te han trincao!

Saludos.

Anónimo dijo...

Si, efectivamente, se demuestra que ese individuo mató a su padre, a su madre y a su hermano con semejante odio y atrocidad, no debería haber atenuante de ningún tipo para él: Carcel, carcel y carcel.

Yo soy de la opinión de que debería haber al menos el doble de manicomios que de prisiones, son más necesarios. Cada día más, estamos rodeados de locos. El problema es que no sé cuál es el motivo de que haya tanto trastornado.

Tarquin Winot dijo...

Lo primero, dar la bienvenida a Dr Fink: los amantes de Les Luthiers son siempre especialmente recibidos. Espero verte habitualmente por aquí.

En segundo lugar, reafirmarme en que este tipo no está ni mucho menos loco, al igual que el que comentais de la katana o "El Rafita", el menor que hace unos años y junto a otros tres individuos violó, atropelló y quemó viva a Sandra Palo y que, por cierto, gracias a leyes tan infames como la ley del menor, sale de la cárcel en libertad vigilada tras cuatro años en un internado.

Son asesinos. Todos ellos. Ni menores, ni locos ni perturbados, ni, como bien dice Azid, están influidos por la música o el cine (¡¡por favor!! Si alguien masacra a una familia por escuchar mensajes en el "Pigs" de los Beatles, la culpa no es de John ni de Paúl, pero ¿en qué cabeza cabe?).

Suerte tienen estos tíos de vivir en este país y no en otro. Porque si a Sandra, en vez de matarla en un descampado de Toledo la hubieran matado en un maizal de Texas, no estaríamos hablando de este tema. Seguro que de otro, igualmente polémico, sí, pero no de éste.

Anónimo dijo...

A mí lo que me parece una barbaridad es que endosara cincuenta y cinco cuchilladas y diecisiete puñaladas cuando lo cierto es que se precisan muchas menos. Ese tío lo menos ha matado cuatro veces a cada uno, qué desmesura, qué pérdida de tiempo, afanarse tanto en un sólo cadáver.

JM

Tarquin Winot dijo...

Al que padece gula, todo le parece poco. A este pedazo de cabrón le pasa lo mismo: con una por cabeza, no tuvo bastante.

Dr Fink dijo...

Puf, qué mala pinta tiene esto. Si es inocente, de por vida la gente va a pensar que es el asesino. Si es el asesino, se ha salido con la suya....

Tarquin Winot dijo...

¿Alguien sabe que demonios significa "el joven fue interrogado en las mismas condiciones que un menor de edad"? ¿Quid pro quo? ¿Respuestas por chuches? Yo cada día entiendo menos las cosas que pasan.

Tarquin Winot dijo...

A veces, los focos sobre las cosas los encienden los de las cámaras y no los de las togas.

Jorge dijo...

Firgen santa, 55 puñaladas a su padre... parece que se vengó de que esa semana la paga extra careciera del plus de supervivencia de su familia.

Efectivamente, en mi opinión, un absoluto "colgao"... habláis de carcel, carcel y carcel... que sentido tiene que se pudra de por vida, se haga amiguitos alli dentro, y hasta descubra algun tipo de inclinación homosexual para con sus compañeros de reclusion... NO.... ni pena de muerte, demasiado facil... Yo abogo por una vida de trabajo extenuante y degradante, que sufre un minimo porcentaje de lo que ha hecho...

Optaría por, no se... vaciado a mano de fosas sépticas, recoger mierdas de perro de la calle con la boca (porque iria con las manos atadas, claro... y de noche, para que ningun niño se escandalizara. El tema de limpiar pozos ciegos a paletazos tampoco me parece mal... En fin, no puedo imaginar todo lo que me gustaría que ese tipejo sufriera si hubiera sido mi caso y yo hubiera sobrevivido, claro... pero el tiempo lo "cura" todo, y hasta el de la katana ya parece que hizo "una pilleria". Al trullo no señores, TRABAJOS FORZADOS como en la edad media, que es eso de pagarles el desayuno en la carcel con los impuestos, NO CON LOS MIOS!... en mi calle suelen haber coches abandonados y oxidados, que le dejen una espátula y que los vaya desmontando!... Jorge dixit.

Por cierto, buen blog ;-)

http://vikingo2005.blogspot.com

Tarquin Winot dijo...

Gran idea la de la espátula, aunque la de los pozos ciegos no se queda atrás. Se podrían juntar aquí mi amigo (que por cierto sigue en libertad....cada día entiendo menos las cosas. Al parecer, los indicios contra él, ¿se han difuminado? según las autoridades) y el "Rafita", al que, al parecer, se le han acabado las vacaciones y vuelve a casa.

Gracias por tu aportación, Jorge. Vuelve pronto y bienvenido.