ATERRIZA COMO PUEDAS, DE J.ABRAHAMS, D.ZUCKER Y J.ZUCKER (1980)
No puedo calcular las veces que he dicho que hoy era un mal día para dejar de oler pegamento y se cuentan por centenares las veces que he preguntado a la gente su opinión acerca de las películas de gladiadores y la estancia en prisiones turcas. El que me conoce sabe que un día sí y otro también inquiero si alguien ha visto mi folleto sobre antiguas leyendas de deportes judíos y no hay un Víctor al que me presenten que vuelva a casa sin que le haya preguntado aquello de "¿cual es nuestro vector, Víctor?".
La colosal bufonada que parieron los hermanos Zucker y J. Abrahams en 1980 bajo el título de "Aterriza como puedas" es para un servidor y con el permiso de "El guateque", la cima inalcanzable del humor cinematográfico. Cada una de las numerosas veces que la veo al cabo del año es como si fuera la primera vez.
Es posible que en esta parodia de las películas de catástrofes tan de moda por la época, haya chistes mejores y peores, resoluciones visuales más brillantes que otras, ocurrencias más logradas y menos resultonas. Pero, ¿alguien puede objetar algo a una comedia que contiene momentos tan antológicos como la pelea verbal en el aeropuerto acerca de si los pasajeros deben o no detenerse en la linea blanca o en la amarilla? ¿Y a la secuencia en la taberna al ritmo de "Fiebre del sábado noche"? ¿ O las intervenciones del gran Leslie Nielsen explicando lo que es un hospital o los síntomas de la enfermedad que asola el avión?
"Aterriza como puedas" es una obra maestra y poco importa si, desde el punto de vista técnico presenta carencias o si el reparto cojea por el lado protagonista. Las comedias deben hacer reír y esta lo logra más que ninguna otra, lo que la convierte casi por coherencia y sin oposición en un referente. Y Theo Angelopoulos o Lars Von Trier no están conformes, que vengan y se lo explico.
La colosal bufonada que parieron los hermanos Zucker y J. Abrahams en 1980 bajo el título de "Aterriza como puedas" es para un servidor y con el permiso de "El guateque", la cima inalcanzable del humor cinematográfico. Cada una de las numerosas veces que la veo al cabo del año es como si fuera la primera vez.
Es posible que en esta parodia de las películas de catástrofes tan de moda por la época, haya chistes mejores y peores, resoluciones visuales más brillantes que otras, ocurrencias más logradas y menos resultonas. Pero, ¿alguien puede objetar algo a una comedia que contiene momentos tan antológicos como la pelea verbal en el aeropuerto acerca de si los pasajeros deben o no detenerse en la linea blanca o en la amarilla? ¿Y a la secuencia en la taberna al ritmo de "Fiebre del sábado noche"? ¿ O las intervenciones del gran Leslie Nielsen explicando lo que es un hospital o los síntomas de la enfermedad que asola el avión?
"Aterriza como puedas" es una obra maestra y poco importa si, desde el punto de vista técnico presenta carencias o si el reparto cojea por el lado protagonista. Las comedias deben hacer reír y esta lo logra más que ninguna otra, lo que la convierte casi por coherencia y sin oposición en un referente. Y Theo Angelopoulos o Lars Von Trier no están conformes, que vengan y se lo explico.
Respecto a la banda sonora, basta con decir que surgió del genio inagotable del maestro Elmer Bernstein y que, como toda su obra, es memorable, lírica (atención al tema de amor. En su versión para violín, pone los pelos como postes de teléfono) y decididamente recomendable (aunque casi ilocalizable en la actualidad). Es la enésima aparición en el concurso del compositor estadounidense y, puedo asegurar que no será la última.
Parece que este no es el año del triplete. En esta ocasión, ha sido la gran Athena la que, con su victoria esta semana y sus correspondientes siete puntos, le ha birlado la oportunidad al amigo Lughnasad. En segunda posición y haciendo una entrada espectacular en el concurso, Trepamuros se alza con seis puntos e inicia el asalto a los puestos de cabeza, mientras que Mike Lee con sus dos gallifantes completa el podium de esta edición asesina que ha concluido con un "gana la banca" en lo que a puntos se refiere. No suponía yo que la película iba a dar tantos quebraderos de cabeza.
Nada más, señoras y señores. Nos vemos en un par de semanas. Hasta entonces, permanezcan atentos al ladrillo.
Nada más, señoras y señores. Nos vemos en un par de semanas. Hasta entonces, permanezcan atentos al ladrillo.


