
La periodista, cocinera y curiosa Megsevilla (Meg en su acepción blogosférica), que regenta un pozo de sabiduría culinaria oculto bajo el discreto nombre de "El fogón de Meg" me ha concedido recientemente el premio "Amante literario". En este enlace está la prueba de que no utilizo esta excusa para llenar espacio ("Premios").
Limitándome a seguir las reglas del premio (y obviando, en consecuencia, todo el juego que da el nombre del premio) debo, en primer lugar, incluir en la entrada el logotipo del galardón. No otra cosa es lo que adorna la cabecera de la presente entrega del ladrillo.
En segundo lugar, hay que dejar constancia del agradecimiento que el premiado muestra ante su seleccionadora, lo que, por supuesto, hago con mi querida Meg no solo por cumplir con las reglas del juego sino, sobre todo, porque la chistera que adorna mi testa no está ahí por casualidad sino porque uno es, por encima de todo, un caballero. Nuevamente, un millón de gracias por acordarte de la escombrera.
La tercera pata de la mesa es, sin duda, la más espinosa y obliga a quien recibe el galardón a definir qué es la lectura. El tema es complicado y puede dar pie a una catarata de tópicos de difícil digestión. Meg ha logrado evitarlo en su entrada, pero yo no estoy seguro de conseguirlo. Ante la duda, prefiero remitirme a un tercero y citar un proverbio hindú que, en mi opinión, no puede ser más claro: "un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”
Por último, el prolijo articulado del premio me autoriza a entregar el premio a otras bitácoras a mi elección con el ofrecimiento de que continúen, si así lo consideran oportuno la cadena o "meme" que con esta entrada prolongo un poco más en el tiempo y el espacio. Los seleccionados son los siguientes:
- "Las horas del lobo", del corrosivo y descacharrante Vargtimen. Impagable. una pena que sea del Barcelona hasta el tuétano.
- "Insensatos en MoriaCity", regentado por un inagotable androide de lectura llamado Marguis y cuya biblioteca hace palidecer a la de Alejandría.
- "Ivan Reguera", feudo inexpugnable del homónimo blogero e indispensable lectura diaria. Ideal para recargar las pilas y aferrar el día por el cuello para que no se escape vivo.
- "La cinta de Moebius", tremendo bazar a cargo de Möbius en el que todo (cine, música, literatura...) es posible.
- "De gusanos y lombrices", donde tiene lugar el desarrollo de "El salitre de las botas de Pockollock" la epopeya histórica narrada por el incombustible Mr. Lombreeze.
Limitándome a seguir las reglas del premio (y obviando, en consecuencia, todo el juego que da el nombre del premio) debo, en primer lugar, incluir en la entrada el logotipo del galardón. No otra cosa es lo que adorna la cabecera de la presente entrega del ladrillo.
En segundo lugar, hay que dejar constancia del agradecimiento que el premiado muestra ante su seleccionadora, lo que, por supuesto, hago con mi querida Meg no solo por cumplir con las reglas del juego sino, sobre todo, porque la chistera que adorna mi testa no está ahí por casualidad sino porque uno es, por encima de todo, un caballero. Nuevamente, un millón de gracias por acordarte de la escombrera.
La tercera pata de la mesa es, sin duda, la más espinosa y obliga a quien recibe el galardón a definir qué es la lectura. El tema es complicado y puede dar pie a una catarata de tópicos de difícil digestión. Meg ha logrado evitarlo en su entrada, pero yo no estoy seguro de conseguirlo. Ante la duda, prefiero remitirme a un tercero y citar un proverbio hindú que, en mi opinión, no puede ser más claro: "un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”
Por último, el prolijo articulado del premio me autoriza a entregar el premio a otras bitácoras a mi elección con el ofrecimiento de que continúen, si así lo consideran oportuno la cadena o "meme" que con esta entrada prolongo un poco más en el tiempo y el espacio. Los seleccionados son los siguientes:
- "Las horas del lobo", del corrosivo y descacharrante Vargtimen. Impagable. una pena que sea del Barcelona hasta el tuétano.
- "Insensatos en MoriaCity", regentado por un inagotable androide de lectura llamado Marguis y cuya biblioteca hace palidecer a la de Alejandría.
- "Ivan Reguera", feudo inexpugnable del homónimo blogero e indispensable lectura diaria. Ideal para recargar las pilas y aferrar el día por el cuello para que no se escape vivo.
- "La cinta de Moebius", tremendo bazar a cargo de Möbius en el que todo (cine, música, literatura...) es posible.
- "De gusanos y lombrices", donde tiene lugar el desarrollo de "El salitre de las botas de Pockollock" la epopeya histórica narrada por el incombustible Mr. Lombreeze.